La topografía tradicional se basa en el uso de instrumentos como estaciones totales, niveles y GPS, para el 90 % de los trabajos, donde la precisión requerida está en torno al centímetro. En cambio, cuando el nivel de detalle requerido es mucho más elevado y requiere mayor precisión y definición, es necesario realizar el levantamiento con láser scanner, donde se llegan a tomar millones de puntos, con precisiones milimétricas, y donde se representan todos los detalles del inmueble.